Después de más de un centenar de partos en el agua, en junio se ha celebrado el cuarto aniversario de la puesta en servicio de la bañera del Hospital Comarcal de Inca, la primera instalada en el paritorio de uno de los hospitales públicos de las Islas Baleares y la segunda en todo el estado. Esta bañera ha ofrecido a las mujeres de la comarca de Inca la posibilidad de dar a luz dentro del agua, en el marco de la estrategia de apostar por la atención al parto normal.
El proceso de parto en el agua se lleva a cabo siguiendo un protocolo basado en evidencias científicas que determina las condiciones que deben darse para que el nacimiento pueda desarrollarse en estas condiciones. Algunos de los factores que se valoran son el hecho de que se trate de un embarazo de riesgo bajo, que esté entre la 37ª y la 42ª semana de la gestación y que no se den factores patológicos excluy
entes. Siempre bajo el control de la comadrona, se abandona el parto en el agua si se detecta algún riesgo de pérdida del bienestar de la parturienta o del feto, ya que en todo momento se controlan —entre otros indicadores— la temperatura del agua, la tensión arterial de la embarazada, el latido del corazón del feto y la progresión del parto.
El hecho de que ya se haya producido un centenar de partos en la bañera de agua demuestra que este sistema alivia los efectos del proceso de dilatación de la parturienta, ya que el uso del agua caliente reduce el dolor, favorece la relajación, le permite más movilidad y, en cuanto al neonato, contribuye a facilitarle la transición de la vida intrauterina a la extrauterina de un modo más natural y sencillo. Por otro lado, durante estos cuatro años muchas parturientas han seguido el proceso de dilatación utilizando la bañera aunque luego no hayan dado a luz dentro del agua.
El paritorio del Hospital Comarcal de Inca dispone asimismo de dotaciones y recursos destinados a facilitar la atención al parto normal, con la finalidad de procurar un entorno relajado y confortable: música e iluminación adecuadas, pelotas de masaje, etc. Por su parte, además de asumir el control del bienestar del feto y de la embarazada, el equipo profesional le ofrece diversos métodos para controlar el dolor y la alienta a moverse y elegir la postura durante el parto que responda mejor a sus necesidades y preferencias. Dicho equipo está formado por doce ginecólogos, diez comadronas, seis enfermeras y seis auxiliares de enfermería, con turnos de doce horas, durante los cuales siempre están de guardia dos ginecólogos, dos comadronas, una enfermera y una auxiliar de enfermería.
En definitiva, desde el paritorio del Hospital Comarcal de Inca se fomentan las técnicas y las estrategias adecuadas para dar a los futuros padres una respuesta eficiente y garantizarles el derecho a la intimidad y a participar en las decisiones relativas al parto.
- Noticias del Sector Sanitario de Tramuntana. Hospital Comarcal de Inca
