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EDUCOVID

\ Un equipo de seis personas, coordinado por la gestora de casos pediátricos, hará el seguimiento de los centros educativos

\ Hay un teléfono para la resolución de dudas y la coordinación con padres y profesores, Infocovid Pediátrico: 900 700 222

El Área de Salud de Ibiza y Formentera cuenta desde la semana pasada con un nuevo dispositivo de atención al coronavirus, dirigido a los centros educativos de Ibiza y Formentera, que se encargará de la coordinación de las actuaciones relativas a los contactos estrechos de los alumnos positivos en el ámbito escolar.

EDUCOVID es un dispositivo que combina las tareas de una central de rastreo destinada a la población infantil escolarizada, y las de la UVAC exprés, ya que entre sus funciones también están las de hacer las pruebas PCR o cribados que sean necesarios en el ámbito escolar.

El equipo está coordinado por Mónica Yern, enfermera gestora de casos pediátricos del Plan de Cronicidad, además de coordinadora de los programas Cooreducasalud y Alerta Escolar, iniciativas para mejorar la atención a los escolares con patologías crónicas y la respuesta que se da desde los centros educativos. Además de por la responsable, el equipo lo forman también dos enfermeras más, dos técnicos en cuidados de enfermería (TCE) y una auxiliar administrativa.

Además de este nuevo equipo —que ya antes del inicio escolar ha mantenido reuniones con todos los centros educativos para coordinar las acciones que se han impulsado, tanto preventivas como de actuación ante posibles casos—, también se ha puesto en marcha un nuevo teléfono de atención a la COVID-19 en el ámbito pediátrico, con el objetivo de resolver dudas y coordinar desde Salud a padres y profesorado. Este servicio telefónico, llamado Infocovid Pediátrico (900 700 222), está operativo de lunes a domingo de
8 a 20 h.

Si el alumno o la alumna presenta síntomas graves o dificultad respiratoria, se debe llamar al 061 para el traslado al Hospital Can Misses.

Desde el equipo de EDUCOVID se ha preparado un protocolo de actuación que se ha compartido con los centros escolares para prevenir y detectar posibles casos. Este documento recoge que cada día los alumnos deben tomarse la temperatura antes de acudir al centro escolar. En caso que la temperatura sea igual o superior a los 37,5 °C o que se presenten síntomas compatibles con la COVID-19 —aparición aguda de fiebre, tos y sensación de falta de aire, disminución del gusto y olfato, escalofríos, dolor de garganta, dolores musculares, dolor de cabeza, debilidad general, diarrea y vómitos— no deben acudir al centro y tienen que pedir cita con su pediatra o médico de familia, además de avisar al centro educativo, tanto si el alumno es sospechoso como si se confirma el caso.

Cabe destacar que, según los expertos, la sintomatología de la COVID-19 en la población infantil se presenta de manera menos frecuente que en los adultos de forma respiratoria típica y es más habitual la presentación atípica con síntomas gastrointestinales (malestar abdominal, náuseas, vómitos, dolor abdominal, y diarrea).

Las medidas ante un caso sospechoso en el propio centro educativo son iniciar las actuaciones de protección. Estas se ponen en marcha con el lavado de manos por parte del tutor/tutora escolar, que posteriormente le debe colocar la mascarilla quirúrgica al alumno —FFP2 si el alumno no la lleva. El alumno se debe lavar las manos y debe ser trasladado a una sala de aislamiento habilitada. A continuación se contactará con los padres o tutores legales para informar de la situación y para que acudan al centro a recoger al alumno. El tutor escolar, siempre y cuando no sea vulnerable, debe estar con el alumno hasta que lo recojan, manteniendo una distancia de seguridad.

La actuación ante la sospecha de COVID-19 de un alumno/alumna permite al alumnado y al personal docente que sean contactos estrechos permanecer en el centro escolar, pero con medidas de protección hasta que se tengan los resultados de la PCR. Por su parte, el alumno/alumna no puede asistir a clase hasta tener el resultado de la PCR y que se hayan resuelto sus síntomas. Igualmente, debe estar aislado, tanto él como sus convivientes, con cuarentena preventiva. El equipo sanitario, por su parte, una vez tenga el resultado de la PCR, lo comunicará a los padres o tutores legales, y también a la Dirección General de Salud Pública y al Centro Balear de EDUCOVID. Por su parte EDUCOVID debe informar de la existencia de un caso positivo por correo electrónico al Servicio de Epidemiología, al equipo directivo del centro educativo, a la Consejería de Educación, Universidad e Investigación, al centro de salud referente del centro educativo y a la Dirección Médica y de Enfermería de Atención Primaria del Área de Salud de Ibiza y Formentera.

En un caso confirmado —leve o asintomático— el alumno debe estar en aislamiento domiciliario durante al menos diez días, pues la duración de este aislamiento se tiene que extender hasta que permanezca tres días sin síntomas. En paralelo se tiene que iniciar el estudio de contactos. Además, se debe activar la UVAC pediátrica para tomar muestras en el centro escolar o en el lugar convenido con las autoridades sanitarias y de educación.

Los contactos estrechos que sean trabajadores deben contactar con su servicio de prevención de riesgos laborales. El equipo directivo del centro educativo es el encargado de informar a las familias por vía telefónica y por escrito de que su hija/hija es un contacto estrecho, además de facilitar todos los datos de positivos y contactos estrechos a EDUCOVID.

La UVAC pediátrica de EDUCOVID solicitará y hará la prueba PCR a los contactos estrechos escolares. Estos son, en el caso de las escoletas y educación infantil, todos los niños del grupo de convivencia estable (GCE), ya que no llevan mascarilla, mientras que a partir de educación primaria hasta el final de los ciclos educativos —que si llevan mascarilla— se tiene que valorar, con el equipo directivo del centro escolar, las medidas a adoptar según el grado de cumplimiento de las normas, y será el tutor o tutora quienes deberán determinar si se han cumplido los requisitos de seguridad. Los casos negativos deben hacer una cuarentena durante catorce días, si no aparecen síntomas. EDUCOVID es el encargado de hacer el seguimiento y control de los contactos estrechos que sean escolares. En los casos positivos de los contactos estrechos, se debe valorar como brote cuando haya más de tres casos en el centro educativo. En caso de brote, se decidirán las medidas a adoptar.

Si el brote se da dentro de un aula se procederá al aislamiento domiciliario de los casos, también a la identificación y cuarentena de los contactos del grupo de convivencia estable (GCE) en el que se organizan ciertas aulas, o de los contactos estrechos de la clase no organizada como GCE. Si los casos pertenecen a un GCE, se suspenderá la actividad docente del grupo catorce días desde el inicio de la cuarentena de los contactos.

Si los casos pertenecen a una clase no organizada como GCE, se mantendrá la actividad docente para los alumnos no clasificados como contactos estrechos con normalidad extremando las medidas de prevención e higiene en todas las etapas educativas, con excepción del GCE afectado.

Si el brote se da en diversas aulas sin vínculo epidemiológico, es decir cuando no hay relación entre los casos, se realizará aislamiento domiciliario de los casos, se identificará y realizará cuarentena de los contactos del GCE o de los contactos estrechos de la clase no organizada como GCE. Si los casos pertenecen a un GCE, se suspenderán las clases del GCE hasta que transcurran catorce días desde el inicio de la cuarentena de los contactos. Si los casos pertenecen a una clase no organizada como GCE, se mantendrá la actividad docente para los alumnos no clasificados como contactos estrechos en cada una de esas clases. Se continuará la actividad docente con normalidad extremando las medidas de prevención e higiene en todas las etapas educativas, con excepción de los grupos afectados.

Si el brote se da en diversas aulas con vínculo epidemiológico se procederá al aislamiento domiciliario de los casos, a la identificación y cuarentena de los contactos del GCE o de los contactos estrechos de la clase no organizada como GCE, también al estudio de la relación existente entre los casos y si se demuestra la existencia de un vínculo epidemiológico y no se han podido implementar las medidas de prevención e higiene se valorará la adopción de medidas adicionales como la extensión de la cuarentena y suspensión de la actividad docente de otros grupos hasta transcurridos catorce días desde el inicio de la cuarentena, o el tiempo que se indique en función de la evolución del brote. La actuación puede llevar al cierre de líneas completas, ciclos o etapas educativas.

Por último, si el brote se diera en el contexto de una transmisión no controlada, la Dirección General de Salud Pública y Participación realizará una evaluación del riesgo para considerar la necesidad de tomar más medidas y valorará, en última instancia, el cierre temporal del centro educativo. La reapertura del centro educativo tendrá lugar cuando la situación esté controlada y no haya riesgo para la comunidad educativa.